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La sesión de preboda es una oportunidad perfecta para conectar, perder el miedo a la cámara y crear fotografías naturales y bonitas antes de la boda. Un recuerdo íntimo y muy personal.
Busco capturar vuestra esencia como pareja a través de imágenes espontáneas, cálidas y llenas de emoción. Vosotros disfrutáis del plan; yo documento el momento con un estilo natural y elegante.
La sesión de preboda se ha convertido en uno de los momentos favoritos de muchas parejas. Es un encuentro sin prisas, sin guiones y sin el ritmo intenso del día de la boda. Aquí podéis relajaros, reíros, abrazaros, caminar juntos y disfrutar mientras generamos fotos que reflejan quiénes sois y cómo os queréis.
El objetivo es captar vuestra conexión de forma natural y espontánea. No busco poses artificiales ni situaciones incómodas: solo momentos reales. Podemos hacer la preboda en la naturaleza, en un bosque, en la playa, por vuestra ciudad o incluso en un lugar que sea especial para vosotros como pareja. Eso le da al reportaje una personalidad única y un simbolismo que recordaréis siempre.
Durante esta sesión también podéis coger confianza conmigo antes de la boda. Conocer cómo trabajo, mi estilo y mi ritmo hará que el día del enlace todo fluya todavía mejor. Además, las fotos de preboda son ideales para invitaciones, web de boda, decoración o simplemente para guardar un recuerdo precioso de esta etapa tan especial.
Para preparar vuestra sesión de preboda, primero hablamos sobre lo que os inspira: lugares favoritos, tipo de luz, ropa, colores o alguna idea que queráis incluir. No hace falta que tengáis experiencia delante de la cámara; yo os guío con gestos naturales y movimientos suaves para que os sintáis cómodos en todo momento.
La sesión suele durar entre una y dos horas. Aprovecho luz natural, especialmente al atardecer, para conseguir tonos cálidos, pieles favorecedoras y un ambiente íntimo y romántico. Me fijo mucho en los gestos pequeños: las risas, las miradas, las manos entrelazadas… Esos detalles son los que hacen que el reportaje de preboda se sienta auténtico.
Después selecciono y edito las mejores imágenes, cuidando tonos, luz y color para mantener una estética coherente con vuestro reportaje de boda. Os entrego una galería privada online desde donde podéis descargar las fotos en alta resolución o compartirlas fácilmente. Es un recuerdo precioso previo al gran día y un complemento perfecto al reportaje final.
Entre dos y seis meses antes de la boda suele ser ideal, aunque puedo adaptarme a vuestra agenda sin problema.
En cualquier lugar que os represente: naturaleza, ciudad, un sitio especial para vosotros o incluso en interiores si buscáis algo más íntimo.
Para nada. Yo os guío con naturalidad. Solo tenéis que ser vosotros mismos y disfrutar del momento.
Generalmente entre una y dos horas, dependiendo del lugar y la luz que queráis aprovechar.
Depende del pack elegido. Podéis añadir la sesión de preboda de forma individual o dentro de un pack completo.