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La fotografía infantil captura la esencia de la infancia: espontánea, divertida y llena de emociones sinceras. Busco que cada niño se exprese libremente para obtener imágenes reales y llenas de vida.
Con un estilo natural y cercano, creo sesiones infantiles donde los peques juegan, exploran y se sienten ellos mismos. Así surgen fotos auténticas que se convierten en recuerdos muy especiales.
La fotografía infantil tiene la magia de congelar momentos que pasan demasiado rápido. Los niños cambian cada día, y cada etapa tiene algo maravilloso que merece ser recordado. En mis sesiones infantiles, el juego, la curiosidad y la libertad son protagonistas. No pido poses perfectas ni escenas rígidas; dejo que cada peque marque su propio ritmo para obtener imágenes auténticas, espontáneas y llenas de personalidad.
Podemos realizar la sesión en estudio, en exterior o incluso en vuestra casa. En exteriores, los niños disfrutan explorando la naturaleza, corriendo, saltando o simplemente perdiéndose en su propio mundo, lo que genera fotos llenas de movimiento y vida. En estudio, en cambio, conseguimos retratos limpios y cuidados donde las expresiones toman protagonismo.
Me fijo en los detalles: una mirada curiosa, una sonrisa tímida, un gesto inesperado o un juego improvisado. Cada sesión es diferente porque cada niño tiene su forma única de expresarse. Mi objetivo es respetar su esencia y crear un recuerdo fiel de esta etapa tan especial.
Antes de la sesión, hablamos sobre la personalidad del peque: si es más tímido, activo, curioso o tranquilo. Esto me ayuda a adaptar el ritmo y las dinámicas para que se sienta cómodo desde el principio. Si hace falta parar, cambiar de escenario o dejar que explore, lo hacemos sin prisas. Su bienestar es clave para conseguir fotos naturales.
El día de la sesión, no buscamos perfección, sino autenticidad. Les propongo pequeños juegos, movimientos suaves y actividades simples que despiertan expresiones reales. También podéis traer juguetes, cuentos o elementos que formen parte de su mundo y aporten significado a las fotos.
Después, selecciono y edito cuidadosamente las mejores imágenes, manteniendo una estética cálida, suave y coherente. Recibiréis una galería privada en alta resolución con fotos perfectas para imprimir, enmarcar o incluir en un álbum infantil que conserve esta etapa tan bonita.
Desde cualquier edad. Me adapto tanto a bebés como a niños más mayores.
Depende del estilo que queráis. Exterior es más dinámico; estudio aporta retratos más cuidados y limpios.
Tonos neutros, colores suaves y prendas cómodas. Os envío una guía antes de la sesión.
No pasa nada. Me adapto a su ritmo y buscamos actividades o juegos que le ayuden a relajarse.
Entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la edad y la energía del peque.